Si cotizaste al IMSS antes del 1 de julio de 1997, tu pensión se rige por la Ley del Seguro Social de 1973 y se calcula con una fórmula de beneficio definido. Dos conceptos determinan el resultado: el salario promedio de las últimas 250 semanas y la cuantía básica con sus incrementos. Entenderlos te permite verificar si el cálculo del IMSS es razonable y planear tus últimos años de cotización.
El salario promedio de las últimas 250 semanas
La base de la pensión es el promedio del salario base de cotización registrado durante las últimas 250 semanas cotizadas, es decir, aproximadamente los últimos cinco años de vida laboral. El IMSS lo obtiene de tu historial de semanas y salarios; por ello es importante que cada movimiento esté correctamente reportado.
Tres consecuencias prácticas se derivan de esta regla:
- Los últimos años pesan más. Un incremento salarial reportado en el tramo final eleva el promedio; una baja de salario o periodos con salario subregistrado lo reducen.
- Son semanas cotizadas, no calendario. Si tuviste interrupciones, el cálculo toma las últimas 250 semanas efectivamente cotizadas.
- Existe un tope de cotización. El salario que se considera tiene un límite máximo establecido por la ley, por lo que ingresos superiores a ese tope no incrementan la pensión.
Cuantía básica e incrementos anuales
Con el salario promedio se ubica tu grupo salarial, expresado en múltiplos del salario mínimo. La Ley asigna a cada grupo un porcentaje de cuantía básica y un porcentaje de incremento anual. La lógica es progresiva: los grupos de menor salario reciben una cuantía básica proporcionalmente mayor, mientras que los grupos altos reciben un porcentaje menor, lo que da a la fórmula un componente redistributivo.
Los incrementos se otorgan por cada año de cotización que excede las 500 semanas mínimas requeridas. Se computan por años completos de 52 semanas, y una fracción superior a 26 semanas se considera como un año adicional. La pensión base se obtiene sumando la cuantía básica y los incrementos, aplicados sobre el salario promedio.
La fórmula Ley 73 premia dos cosas: tener un buen salario promedio en la etapa final y acumular más años de cotización por encima del mínimo. Ninguna de las dos se corrige después de la resolución del IMSS, por eso conviene revisar tu historial con anticipación.
Factor por edad: vejez vs cesantía en edad avanzada
La pensión calculada se paga completa a los 65 años (vejez). Si te pensionas por cesantía en edad avanzada entre los 60 y los 64 años, se aplica un porcentaje reductor que crece con la edad: aproximadamente 75% a los 60, 80% a los 61, 85% a los 62, 90% a los 63 y 95% a los 64. Para profundizar en esta decisión, revisa nuestro artículo sobre pensión por cesantía vs vejez.
Un ejemplo ilustrativo
Las siguientes cifras son únicamente ilustrativas y no corresponden a los porcentajes oficiales de ningún grupo salarial. Supón un trabajador cuyo grupo salarial otorga una cuantía básica de 40% y un incremento de 1.5% por año adicional, con 25 años cotizados (1,300 semanas), es decir, 15 años por encima de las 500 semanas mínimas:
- Cuantía básica: 40% del salario promedio.
- Incrementos: 15 años × 1.5% = 22.5% del salario promedio.
- Pensión base ilustrativa: 62.5% del salario promedio de las últimas 250 semanas.
- Si se pensiona a los 62 años por cesantía, se aplicaría además el factor de 85%, resultando en aproximadamente 53% del salario promedio.
Después se suman, cuando correspondan, las asignaciones familiares o ayudas asistenciales (por cónyuge, hijos o ascendientes) y el aguinaldo anual de 30 días. Consulta las tablas y porcentajes vigentes directamente en el IMSS.
Pensión mínima garantizada y límites
La Ley establece una pensión mínima, vinculada al salario mínimo general, para quienes cumplen los requisitos pero obtendrían un monto menor con la fórmula. Conoce cómo opera en Pensión Mínima Garantizada. Del lado superior, el tope de cotización limita el salario promedio computable.
Qué hacer antes de solicitar tu pensión
- Descarga tu constancia de semanas cotizadas del IMSS y revisa los salarios registrados, especialmente los últimos cinco años.
- Verifica que no haya periodos faltantes o patrones con salario inferior al real; las aclaraciones son más sencillas antes de la resolución.
- Evalúa si te conviene la pensión Ley 73 o la modalidad con cuenta individual y renta vitalicia, que también está disponible para trabajadores con derechos de Ley 73. Compara en Ley 73 vs Ley 97 y en Renta vitalicia vs retiro programado.
- Considera si la Modalidad 40 puede elevar tu salario promedio; revisa el análisis en Modalidad 40 y su efecto en la pensión.
Por qué importa la perspectiva actuarial
Desde el punto de vista actuarial, la pensión Ley 73 es un beneficio definido financiado por el IMSS, de modo que el riesgo de longevidad y de inversión lo absorbe el sistema y no el pensionado. En cambio, en la modalidad de cuenta individual ese riesgo se traslada a ti o a una aseguradora de pensiones. Esta diferencia explica por qué comparar ambas rutas exige estimar no solo el primer pago mensual, sino también el valor presente de los pagos esperados, la protección para tus beneficiarios y la actualización anual de la pensión.
En resumen
La pensión Ley 73 depende de tres variables que puedes monitorear: el salario promedio de las últimas 250 semanas, los años cotizados por encima de 500 semanas y la edad al pensionarte. Revisar tu historial con tiempo y cotejar el cálculo con las tablas oficiales del IMSS es la mejor forma de evitar sorpresas.
Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye asesoría financiera, fiscal, jurídica ni actuarial. Los porcentajes del ejemplo son ilustrativos; verifica cifras y disposiciones vigentes con el IMSS, la CONSAR y la CNSF antes de tomar cualquier decisión de pensión.